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Diálisis: hemodiálisis

Hay varios tipos de diálisis. Todos ellos son igualmente buenos, seguros y fiables. La diferencia radica en la capacidad de adaptación a la vida del paciente que ofrecen unos y otros. Así podemos dividir entre las técnicas domiciliarias y las hospitalarias, y entre las hemodiálisis y las diálisis peritoneales. Vamos con las hemodiálisis.

La Hemodiálisis, es la técnica de tratamiento renal sustitutivo que se realiza a través de una fistula, que permite un acceso vascular al torrente sanguíneo a través de una punción de salida y otra de retorno al cuerpo para la eliminación de las sustancias que los riñones no pueden eliminar. En esta modalidad de diálisis, la sangre se limpia a través de un filtro colocado en una máquina, que genera un circuito de limpieza de la sangre de forma constante durante las sesiones de tratamiento, que dependerá del tipo de hemodiálisis se prefiera y de las condiciones de cada persona.

Condiciones para la hemodiálisis

No se precisa ninguna condición previa. Es una técnica que cualquier paciente puede escoger siempre que no exista alguna contraindicación médica.

Para poder realizar la técnica de diálisis hay dos posibles vías de acceso vascular; Por un lado, lo que se conoce como Fístula Arterio-Venosa (FAV) y, por otro, a través de un catéter. Normalmente se recurre a la fístula, pero si hubiera que comenzar este tipo de diálisis en un periodo corto de tiempo o existen problemas de vasculares se valora la posibilidad de catéter.

La fístula, es una cirugía menor ambulatoria, se realiza la unión de una arteria, que son los vasos sanguíneos ubicados de mayor calibre y flujo sanguíneo para permitir que la sangre que bombea el corazón llegue a todas las extremidades, con un vena, que son los vasos sanguíneos de menor calibre que devuelven la sangre al corazón y están cerca de la superficie de la piel. Al realizarse la conexión, normalmente en el antebrazo de menor uso – a la altura de la muñeca- la vena arterializada (en la que se ha realizado la conexión con la arteria), se hace más visible por el mayor flujo sanguíneo. Este proceso de engrosamiento de la fístula, suele producirse en unos 2 meses. Pasado este tiempo, la fistula madura, es decir, tiene el calibre y flujo necesario para poder enviar la sangre a la máquina que limpia la sangre y devolverla al torrente sanguíneo con menos impurezas.

El catéter, también es una cirugía menor ambulatoria, en la que se coloca unos tubos plásticos, uno de entrada y otro de retorno de la sangre al cuerpo, se colocan en cuello, pecho o en la ingle y conectan a una vena central. Las posibles infecciones o el mayor grado de coagulación de la sangre recomiendan su carácter más provisional hasta que la fístula ha madurado, a menos que los vasos sanguíneos no sean lo suficientemente fuertes como para aguantar una fístula, y sea el catéter la mejor modalidad.

¿Cómo es la hemodiálisis?

Se realizan dos punciones en la zona de la fístula -o dos conexiones si es una catéter- una de salida de la sangre hacia una máquina que limpia la sangre y otras de entrada al torrente sanguíneo para la hacer llegar la sangre a la máquina que a través de sus filtros y líneas, como se laman lo tubos que llevan la sangre hasta la máquina y la devuelven al cuerpo, se puedan eliminar las sustancias nocivas o sobrantes que el riñón no puede eliminar y devolverla al cuerpo en condiciones adecuadas, para mantener un equilibrio entre los nutrientes, minerales y electrolitos que el cuerpo necesita.

El filtro dializador elimina de la sangre elementos que debería filtrar el riñón, como la urea, el potasio, el calcio, el fósforo, etc., que si no fuesen depurados, producirían graves daños en el organismo. La membrana del dializador hace de filtro de estas partículas pasando de la alta concentración de las mismas en la sangre, a ser desechadas al otro lado de la membrana donde la concentración es menor para que pueda existir este intercambio. Esta forma de intercambios se llama osmosis.

También a través de una presión osmótica artificial que ejerce la máquina de diálisis se produce la ultrafiltración, es decir, se elimina el exceso de líquido que hay en el cuerpo del paciente debido a que el riñón pierde progresivamente la capacidad de excretar la orina. Por esta razón un paciente pierde peso cada vez que asiste a una sesión de hemodiálisis. Pero hay que destacar que el paciente no está perdiendo grasa, sino líquido acumulado en sangre. Para saber cuánto peso (es decir, exceso de líquido) ha de perder un paciente cada vez que acude a diálisis, se establece un peso seco.

Hemodiálisis Hospitalaria

Hemodiálisis Hospitalaria. En esta técnica de hemodiálisis, el paciente se acerca a una unidad de diálisis durante 3 veces a la semana y por un tiempo de entre 4 y 5 horas de duración por cada sesión. Son los profesionales, enfermería y auxiliares y médicos los que se encargan de realizar todo los pasos de proceso. Preparación desinfección de las máquinas y sala, punción de los pacientes, control de las máquinas y seguimiento de cada paciente, información sobre situación y cambios a valorar, etc. Para acudir al centro y volver a casa normalmente se utiliza trasporte sanitario, que se puede gestionar desde ALCER Navarra junto con los hospitales. Se puede realizar en la unidad de la localidad más cercana de residencia pero también se puede realizar en una zona vacacional de mayor o menor estancia. Desde ALCER recomendamos el mantenimiento de las vacaciones de la persona o la familia ya que el desplazamiento en diálisis a otra CCAA o a otro país en posible, consultándolo con el médico, para fijar las pautas necesarias.

Hemodiálisis Domiciliaria

La Hemodiálisis Domiciliaria, se realiza en casa del paciente o donde el paciente se encuentre. Requiere un periodo de entrenamiento con profesionales durante el plazo necesario para conocer el funcionamiento de la máquina, cómo realizar la conexión a la misma, con fístula o con catéter, como prepararla, etc. Éste periodo suele de ser de aproximadamente un mes, donde hay que acudir al centro a diario para el aprendizaje, aunque hasta que la persona es consciente de tener la destreza suficiente se mantiene el periodo formativo. Pasado el periodo formativo, siempre hay una conexión directa con el centro para las dudas, aclaraciones o problemas que pudieran surgir para ser atendidos en el menor tiempo posible.

En este tipo de hemodiálisis las frecuencias son mayores llegando hasta los 6 días a la semana, pero con menor tiempo por sesión, entre las 2 horas y media hasta las 4 horas. Al ser casi diaria no es necesario tantas horas, pero dependerá del médico el número de días y de horas por sesión, en función de las características y necesidades de cada persona.

Es importante conocer que en la casa deberá haber espacio suficiente en una habitación como para guardar y almacenar el material necesario para unos días tanto para la diálisis como para el material de desecho. Es importante que haya siempre una persona en casa para atender y vigilar junto con el paciente cada sesión.